A pocos kilómetros de Oviedo encontramos “La Senda del Oso”, una zona rural de increíble belleza que gira alrededor del oso pardo cantábrico. Una ruta verde que tenemos que recorrer si o si para ir en la búsqueda  de las osas pardas que allí habitan

El mayor aliciente de la ruta es ver a las osas que se encuentran en el cercado a mitad de camino, pero la Senda del Oso es mucho más. Esta antigua vía férrea, hoy en día recuperada como senda verde, que nos da la posibilidad de ver buenas extensiones de encinas, que se asientan sobre calizas con más de trescientos millones de años de antigüedad. Una antigua vía ferroviaria por donde transitaba, hasta 1964, un tren minero que circulaba por los valles de Trubia, Teverga y Quirós, cuyos únicos restos visibles hoy son los túneles horadados en la roca que hay que atravesar.

Constituye una ruta idónea para amantes del senderismo y cicloturistas. Su gran riqueza natural y etnográfica avanza a través de túneles y puentes que dan una pincelada de aventura a la marcha. El tramo de 22 kilómetros que va desde Tuñón hasta Entrago, transcurre siempre por terreno asfaltado, con valla protectora, frecuentes fuentes para el avituallamiento y carteles informativos acerca de la flora y la fauna, los monumentos de la zona, rutas alternativas o consejos.

El punto más visitado es cuando después de 6 km llegamos a Proaza donde se encuentra el recinto con osos pardos que cuenta con dos ejemplares; Paca y Tola dos osas que fueron recogidas cuando aún eran crías después de que un cazador hubiera matado a su madre.

Hoy, ya adultas, viven en un recinto bastante amplio, pero si uno llega a las horas de las comidas tiene la vista asegurada.

Los horarios de comida son a las 12.30h y 17.30h

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